Exposición de ascendencia analógica, azarosa e indisciplinada.
Del 7 de abril al 24 de mayo de 2025
Sala de Exposiciones Francisco de Goya de UNED Barbastro
Inauguración el jueves, 10 de abril, a las 19 horas
De lunes a viernes de 18 a 20 horas
Sábados de 19 a 21 horas
Festivos cerrado
Entrada libre
El acto de inauguración tendrá lugar el jueves 10 de abril, a las 19 h, en Sala de Exposiciones Francisco de Goya de UNED Barbastro.
A veces se hacen expos como se fabrican tornillos, de uno en uno y todos iguales. Otras, parece que si no terminas levitando es porque eres un insensible con dudoso gusto estético. Y luego hay expos como esta, que no hay por dónde cogerla, toda despeinada y reptiliana, bella como el encuentro fortuito de un paraguas con una máquina de coser en una mesa de disección.
Para participar hacía falta cierta predisposición al juego, a la ruptura normativa y al desmadejamiento moral. Refractarios a esa asociación entre talento y éxito que rige el mundo cultural, lo importante sería querer jugar sin saber las normas. Y la expo, macguffin. La historia nacería analógica y terminaría digital, como casi todo. Y de aquellos rollos, estas fotos. Entre tanto ha habido un proceso en el que ni los creadores sabían qué iban a exponer ni los comisarios qué se iban a encontrar, dejando que el azar, la imagen latente y cierta esperanza de narración pudiesen dormir en la misma cama. Hubo algunas dudas y desconfianza por ambas partes, como en las partidas de póquer, pero también ganas de asumir riesgos y cierto anhelo de extravagancia.
Al final hay una muestra en la que el relato lo hace, más que nunca, el espectador. Donde las líneas se pueden juntar o vagar eternamente sin mayor pretensión. Un espacio en el que los espacios fuera de campo, en su amplia dimensión, cuentan sin ser invocados y los pies de foto pueden descubrir, repeler, sobornar o acompañar, según sea la predisposición de quién mira. Y queda la pregunta de qué hubiera pasado si con esas mismas mimbres se hubiera intentado hacer una cesta y no una vasija como esta, que no se puede llenar, pero flota. Como un guante de mercurio.