Tanto
la magnífica exposición como el
presente libro sobre la trayectoria del cuartel
"General Ricardos" nos hacen retroceder
la mirada casi un siglo y evocar los recuerdos
con cierta nostalgia.
Desde la colocación
de la primera piedra en 1921, su posterior finalización
en 1927 y su inmediata puesta en marcha ese
mismo año, innumerables han sido las
personas que han pasado por nuestra ciudad,
la mayoría de ellas unos jóvenes
soldados de reemplazo que vinieron a pasar unos
meses de sus vidas a Barbastro y que finalmente
encontraron aquí su familia, formando
hoy parte activa del tejido social.
Los que cumplimos el servicio
militar en estos edificios guardamos un entrañable
recuerdo del tiempo allí vivido. Era
como estar en un mundo aparte y distinto del
mundo del que proveníamos: dentro, disciplina
y orden eran las máximas a seguir; fuera,
el trabajo cotidiano, la familia y los amigos
aguardaban pacientemente.
Recuerdo
con nitidez que Barbastro, en los años
de mayor fluido de soldados, era una ciudad
alegre, bulliciosa, viva, llena de gente joven
proveniente de los lugares más diversos
de la geografia española. Gente que compraba,
vivía y se divertía en nuestras
calles, nuestros cines y nuestras fiestas de
barrio. El cierre de las instalaciones militares
en 1996 debido a una reorganización del
Ejército se dejó sentir en el
ánimo general de los barbastrenses, que
poco a poco se fue recuperando.
Desde su cierre hasta hoy,
en el Ayuntamiento estamos trabajando continua
y denodadamente para que esta importante parte
de la ciudad recobre la vitalidad que tuvo,
se integre urbanísticamente y Barbastro
sea de nuevo el foco de atención.
Por último, no quisiera
finalizar estas líneas sin felicitar
y dar las gracias al General Ezquerro, en particular
por su total dedicación y entrega en
este trabajo para que hoy sea posible que todos
visitemos esta gran exposición.
Antonio Cosculluela
Bergua
Alcalde del Ayuntamiento de Barbastro